Esta semana sale a la venta mi nuevo libro titulado "VIVIR PARA SENTIRSE VIVO", con el subtítulo "2.304.400 pasos hasta el fin del mundo".
Está editado por Ediciones B y se presentará oficialmente el día 4 de abril en la "Casa del Libro" de la Rambla de Catalunya de Barcelona.
El libro recorre la historia de mi expedición al Polo Sur, pero no con la finalidad de explicar los detalles de la parte deportiva, sino para extraer las reflexiones y aprendizajes que un reto extremo nos puede aportar de cara a la gestión de nuestros proyectos vitales, sean del ámbito que sean, tanto a nivel personal, como profesional, deportivo, social, cultural, etc.
A menudo va muy bien mirarse la vida desde el extremo, tanto sea por un hecho deseado y positivo, como por una situación negativa o sobrevenida. Esto permite ir al núcleo y la esencia de nuestra existencia, liberándonos de muchas cosas superfluas que nos contaminan en el día a día, y hacer una reflexión serena sobre los factores clave que afectan a la gestión de nuestros objetivos.
En el libro "Vivir para sentirse vivo" encontraréis historias y anécdotas sobre una aventura singular, pero también un viaje interior y extremo que, leído en clave de filosofía personal, os permitirá llegar a la parte más inexplorada de vosotros mismos, y hacer un apasionante reflexión sobre el propio liderazgo y nuestra posibilidad de realizar acciones extraordinarias a pesar de que seamos, la gran mayoría, personas con talentos normales.
La vida es un gran proyecto, el más importante para nosotros, pero es tan larga, compleja e imprevisible, que a pesar de que podamos o queramos visualizarla, siempre queda fuera de nuestro control total. Pero si la pensamos y gestionamos con una mirada más concreta y simplificada, vemos que está compuesta por la suma de todos los proyectos que vamos haciendo durante nuestro camino por este mundo. Y cada uno de estos proyectos sí que es responsabilidad nuestra. Somos los líderes de cada proyecto que escogemos realizar, y debemos afrontarlos con la máxima consciencia para poder decidir si perseveramos, si luchamos al máximo, si lo disfrutamos en cada paso; o si al contrario, no nos sentimos felices en ese camino y debemos renunciar o rectificar.
La vida en general y los grandes objetivos se enfocan a partir de grandes ideas o potentes estrategias, pero luego se juegan en el día a día, en cada paso. Por ello os dedico este compendio de pensamientos acumulados durante los 2.304.400 pasos recorridos para llegar al Polo Sur. Porque existir no es suficiente, y la vida hay que vivirla para sentirnos plenamente vivos.