Digo ‘Mosquito' porqué la verdad es que me he quedado alucinado al verme, por primera vez, al lado de los otros coches de la carrera en las verificaciones, y constatar que realmente vamos con un bicho muy pequeño comparado con cualquiera de los demás vehículos... y ya no digo nada si nos ponemos al lado de un camión/monstruo de los que participan en el Dakar.
Llegar a superar esta etapa no ha sido nada fácil, y hemos estado trabajando a tope durante dos días para poder dejar toda la mecánica en condiciones de afrontar la carrera de motor más dura del mundo. Debo decir que estoy muy satisfecho de formar parte del equipo "Mc.Rae - Pro Dakar", pues son un grupo muy entusiasta con su trabajo, altamente eficiente, y de una facilidad de trato impresionante.
Es una situación curiosa, que ya he experimentado en muchas otras aventuras, el hecho de encontrarme rodeado de mucha gente que acabo de conocer, y que durante un montón de días serán fundamentales para mí y para que pueda superar el reto que tengo en frente. Aparte de a Chris Leyds, el jefe del equipo, a quien conocí en el Dakar 2001, y de mi mecánico Shack, que conocí hace tres meses en Amsterdam, al resto del equipo lo he visto por primera vez hace dos días aquí en la capital argentina. El grupo se divide en dos partes muy claras: Una gran mayoría de holandeses (Mecánicos, Camioneros y jefe de equipo), y otra parte argentina (tres pilotos, algunos asistentes y gente de comunicación que los sigue a todas horas). Y en medio de todos, hay un españolito solito, que va a su rollo, se relaciona con todos, y le toca hacer de traductor a menudo.
Hoy cierro un año intenso y apasionante en cuanto al balance de aventuras vitales; y mañana inicio otro, participando en el Dakar en el que afrontaré una serie de retos nuevos que me motivan muchísimo.
Aprovecho pues para desear a todos los que me sigan de una forma u otra, que tengan un año rico en experiencias. En estas fechas siempre se acostumbra a hacer un poco de balance y a establecer ciertos propósitos para el siguiente ejercicio. Pero en ocasiones ocurre que el día a día se nos come, y pasados los reyes, nos hemos olvidado de que éramos nosotros los principales y primeros causantes de los propósitos que nos habíamos hecho. Por muchos problemas que haya, por mucha incertidumbre que nos rodee, y por muy complicadas que sean las circunstancias de cada uno, lo cierto es que nuestro futuro todavía no está escrito, y todos disponemos de una libreta en blanco para redactarlo según queramos que sea. Así pues, desde Argentina, y a punto de meterme en una apasionante aventura, os deseo que disfrutéis escribiendo vuestro cuaderno de historia personal día a día. Que tengáis un feliz 2011.