Hace tres días que estamos en Punta Arenas, en el extremo sur de Chile, preparando todo el material para poder volar pronto a la Antártida.
Sin embargo, de momento debemos tirar de una de las virtudes claves que se requieren en la Antártica: La paciencia. En este entorno remoto, todo es incierto y aproximado. Uno nunca sabe que tendrá o que podrá hacer el día siguiente. Y la primera muestra de ello es que a pesar de tener el vuelo transantártico previsto para el sábado día 22, las pésimas condiciones meteorológicas ya nos lo han hecho posponer como mínimo hasta el próximo lunes 24 o martes 25.
De todas formas, en contra de suponer esta demora una mala noticia para nosotros, tiene una clara lectura positiva: Pues si el avión ya pudiese volar mañana sábado, nosotros no podríamos montar en él, pues todavía no nos ha llegado el material clave que necesitamos para la expedición (Trineo, esquís, tienda, hornillos, comida, etc.), y que enviamos por Cargo el día 4 de octubre. Debería haber llegado aquí el día 15, pero diferentes problemas burocráticos, logísticos y geológicos, lo han impedido hasta ahora.
Si, si... no nos hemos equivocado al decir que hemos tenido problemas "geológicos", pues el último motivo por el cual se ha demorado el camión que trae nuestra carga desde Santiago de Chile hasta Punta Arenas, ha sido debido a la erupción del volcán Caulle. Éste lleva en erupción desde hace unos 3 meses, y de vez en cuando emito mucha ceniza provocando problemas de visibilidad importantes, y haciendo que, como en este caso, hayan cerrado preventivamente el collado del Cardenal Somoré, por dónde venía nuestro transporte. Las últimas noticias son que el camión ya ha podido pasar, y que tendremos el material con nosotros el domingo por la tarde, con la expectativa de poder cargarlo en el vuelo antártico y despegar el lunes o el martes.
De esta manera, a pesar de haber estado intensamente ocupados haciendo los últimos preparativos durante los pasados dos días, ahora nos esperan muchas horas de tranquilidad forzada mientras no podamos volar. La buena noticia es que tenemos el objetivo de engordar y acumular cuantas más grasas posibles en nuestro cuerpo; y en Punta Arenas se come muy bien. Así que el próximo churrasco y la próxima cerveza, os los dedicamos a todos vosotros para agradeceros que nos vayáis siguiendo en esta web.