Hace tres días que iniciamos formalmente la travesía, y digo formalmente porque no acabamos de estar seguros de que la hayamos iniciado.
De momento hemos avanzado 20 Km. Y estamos pringando de verdad!!
El domingo empezamos tarde y recorrimos 9 Km. Y el lunes, ya visteis en el anterior post que el viento (sensación térmica -35-40º), los sastruguis y una zona muy complicada de grietas, nos permitían solo recorrer otros 10 Km.
Carles me ha confesado que nunca había encontrado unas condiciones tan extremas: ni en Groenlandia, ni cruzando el mar Báltico.
Durante la noche del martes, el viento catabático ha arreciado peligrosamente y por la mañana continuaba igual: Hemos decidido esperar para evitar posibles congelaciones y no ha sido hasta las 16h. que ha amainado un poco, pero ya era demasiado tarde para movernos.
En estos momentos es difícil decir que estamos muy animados, pues la arrancada de esta expedición esta siendo dura y complicada y no sabemos si será así todo el tiempo.
Ahora entendemos porque ninguna expedición española ha conseguido cruzar el Polo Sur sin asistencia. Realmente no es lo mismo cargar 70 o 90 Kg. que 130.
Ahora entendemos porque tiene tanto valor salir desde la costa: el primer tramo es de los más duros de todos los recorridos posibles.
Ahora entendemos porque muchas personas que quieren experimentar la sensación de llegar al Polo Sur lo hagan desde el grado 89: llegan al Polo recorriendo solo 112 Km. por un terreno llano y sin tener que acarrear demasiado material.
Ahora entendemos porque esta travesía es considerada una de las más exigentes física y mentalmente: Aquí el esfuerzo diario es máximo, el frío extremo, y las incomodidades de vivir en estas condiciones serán múltiples.
Mañana esperamos que el viento amaine y podamos reemprender la marcha.
De todas formas, no os preocupéis, aunque esta crónica transmita una sensación negativa, estamos felices de estar aquí, experimentando intensamente el aislamiento y adaptándonos a una naturaleza tan adversa.
Escribiremos y mandaremos fotos siempre que podamos, pero no podemos garantizar una frecuencia determinada. Pero igualmente cada día hablamos con Maria o con Montse a partir del teléfono satélite y ellas van actualizando la web con lo más destacado de lo que nos va pasando.