Albert envió anoche este mail:
Pues no nos ha tocado el premio de la ONCE en forma de tener el mínimo buen tiempo para podernos escapar de aquí. Estamos plenamente decididos a salir con unas mínimas condiciones que no nos supongan congelarnos a los 20 minutos, pero el viento no nos da respiro. Es absolutamente imposible avanzar así. Fijaos en la foto que adjuntamos, hecha cuando Albert ha entrado en la tienda después de estar fuera sólo 4 minutos para sacar la nieve acumulada en la tienda.
Este es uno de los problemas más graves. Si no vamos quitando la nieve a menudo, nos arriesgamos a que se nos rompa la tienda. El viento la está aguantando como una campeona, pero un exceso de peso o tensión en las lonas por culpa de la enorme cantidad de nieve que se acumula en poco tiempo, podrían ser un problema grave que llegara a poner en cuestión toda la travesía.
Llevamos once días situados, y no le vemos el final. Sólo nos queda pensar de qué manera será mejor que nos suicidemos... ¿Alguna idea??... nos cortamos las venas?, nos dejamos congelar en pelotas fuera la tienda?, nos inyectamos en la vena 10 sobrecitos de Sopinstant?, nos ponemos 10 minutos en la boca los calzoncillos que llevamos desde hace 13 días? (intercambiándolos, claro ...). Si no podemos salir de aquí, al menos que la palmemos de una manera glamorosa y original, no? La mejor idea tendrá como premio dos noches pagadas dentro de una tienda arriba el collado de la Marrana de Ull de Ter, cuando haya previsiones de tormenta, entre el 1 y el 31 de enero.