Albert envió ayer por la noche este mail:
Ayer tuvimos, finalmente, un buen día, y acabamos muy motivados y con ganas de empezar a apretar de verdad. Pero en los últimos 2 Km. Carles empezó a notar un dolor intenso en un talón. Por ello, aunque queríamos seguir avanzando más tiempo, decidimos acampar y no forzar más su pie.
Hoy nos hemos levantado con un poco de viento, pero que ha ido calmándose y nos ha acabado regalando un día excelente (poquísimo viento, sol intenso y visibilidad total). Un día perfecto para hacer una buena tirada que confirmara que vamos adelante a tope. Pero el pie de Carles no va bien. Al ponerse las botas esta mañana, casi no podía caminar, aunque antes se lo ha curado y lo ha protegido muy bien. No se veía capaz ni de hacer 2 Km. Por eso hemos optado por volver a quedarnos en la tienda, dejar pasar el día, y ver cómo evoluciona este dolor extraño que tiene. No se le ve herida, pero le hace un daño intenso con la bota, que también nota sin la bota, y le da malestar en general... imaginaos pues haciendo 8 horas de marcha arrastrando tantos kilos.
Nos damos como máximo hasta mañana por la mañana, para decidir qué carajo hacemos. Pues en el punto en que estamos y con el retraso que acumulamos, no podemos avanzar a trompicones. O nos ponemos a fondo, o nos será del todo imposible mantener un mínimo de opciones para llegar al Polo Sur.