Albert envió ayer por la tarde este mail:
"El pie de Carles no ha mejorado y le impide poder avanzar con una mínima normalidad. A primera hora de la mañana hemos activado su rescate, y parece que en pocas horas la avioneta vendrá a recogerlo, pues las condiciones de viento y de visibilidad son muy buenas, y por suerte estamos en un lugar perfecto para que pueda aterrizar. Albert ha optado por intentar seguir solo hasta donde pueda llegar. El proyecto "POLO SUR 1911-2011" continúa, aunque ya nunca será lo mismo...
Mientras esperábamos la avioneta, Carles ha escrito esta carta de despedida":
ADIÓS A UN SUEÑO
"Hoy día 17 de noviembre de 2011 me veo obligado a escribir esta carta de despedida. Una despedida que intentaré que sea breve, intensa y mínimamente emotiva.
He vivido las tres semanas -emocionalmente- más intensas de mi vida.
Con el amigo Albert hemos vivido al límite e incluso creo que hemos trajinado un poco más allá de sus fronteras. Ha sido una experiencia muy dura, intensa, gratificante y que -indudablemente- me ayudará en muchos aspectos de mi vida, incluso a mejorar como persona y seguir buscando la perfección que no existe.
Una inoportuna lesión en el pie izquierdo, dejando de lado unas congelaciones no muy importantes en un dedo de la mano, hacen que abandone este SUEÑO BLANCO E INFINITO. No puedo seguir caminando sin sentir dolor, y todo tiene un límite. Sé que si voy más allá y sigo con esta aventura, la lesión se puede agravar y las consecuencias pueden llegar a ser mucho más graves. Con la temporada de invierno en las puertas, ni me puedo permitir ni tengo ganas de que esto vaya más allá. Supongo que me entendéis.
Renuncio DEFINITIVAMENTE a lo que ha sido mi sueño durante estos últimos 10 años. Persigue los sueños hasta el final... es mi lema, lo ha sido siempre, y siempre lo será. Hay sin embargo, sueños de todo tipo y este es uno más.
Desde la Antártida y esperando el rescate por aire, quiero agradeceros a TODOS, especialmente a los seres más queridos, todo el apoyo que nos habéis dado día a día a través del blog y del teléfono. Sin vosotros, la vida en medio del hielo hubiera sido mucho más dura de lo que ha sido. Tanto Albert como yo no lo olvidaremos nunca.
Gracias por todo, ¡os llevaré siempre en el corazón!"
CARLES GEL