Horas de marcha: 9h15 - Acumuladas Totales: 134h45
Km./Día: 20 - Acumulados Totales: 247,6 Km.
Días avanzando: 17 (13 Solo) - Días parado: 15 (0 Solo) - Total Días: 32
20 Km. en 9 horas y cuarto. Media hora menos que hace dos días para hacer la misma distancia. Es una victoria muy pequeña, pero importante para mí, pues va indicando la tendencia hacia una mejora del ritmo.
Estoy contento. Aunque sea apurando mucho (más de 9 de marcha es excesivo si no se quiere quedar triturado), veo que puedo ir consolidando esta veintena de kilómetros diarios. Seguramente todavía habrá bastante jornadas que baje de los 20 de nuevo, pero ahora ya tengo el listón en este "2" delante, y quiero mirarlo de repetir tantas veces como sea posible. De hecho, ahora el próximo objetivo será llegar a los 25 Km. hechos en un día. No sé cuándo tardaré, pero seguro que llegaré.
Hoy estoy acampado justo en la línea del paralelo 82 de latitud sur de la tierra. No lo veis como nada destacado, pero está allí, apenas a diez minutos de marcha desde donde estoy, y desde donde he hecho la foto que os adjunto.
De los 80 º a 81 º tardé 11 días de marcha. Y del grado 81 al 82 he tardado 6. Una mejora considerable. Ahora tengo que mirar a ver si puedo llegar al paralelo 83 en 5 jornadas. Para ir bien, tendría que situarse en un ritmo de unos 4 o 5 días por grado.
Justamente en el umbral del grado 82 de latitud sur, exactamente a la altura de la tierra donde me encuentro ahora mismo, Roald Amundsen instaló su último depósito de provisiones a finales del verano previo a su ataque definitivo al Polo Sur. En el mes de febrero de 1911, llegaron ocho expedicionarios con sus trineos tirados por perros, al paralelo 82, llevando un importante volumen de material y víveres, que les deberían ser de vital importancia en su viaje hasta el Polo el mes de octubre de ese mismo año, y después de haber pasado todo el invierno instalados en la costa Antártica.
DEDICO LA JORNADA A:
Oliver Vallès, manager coordinador de este proyecto. Él ha sido la persona que se ha ocupado tanto de la captación de los patrocinios, como de la coordinación general de la aventura, siempre de forma consensuada conmigo, Carles y Rafael Galán.
Yo ya he hecho unos cuantos proyectos de cierta dimensión, y puedo decir que este es de la máxima complejidad en cuanto a organización. Hacer un Dakar, por ejemplo, o hacer una cumbre de 8.000m., es tremendamente más fácil a nivel organizativo, que montar un reto como éste en el Polo Sur, donde no hay nada estandardizado, ni están los precedentes o servicios que se pueden encontrar en las otras actividades.
Por eso era fundamental poder contar con alguien responsable, profesional y tremendamente resolutivo, como ha sido Oliver. Y lo mejor de todo, es que se ha ocupado de su labor de una manera apasionada, radical, y sin rendirse nunca ante ningún problema (¡que ha habido un montón!).
Ha sido una gran suerte poder contar con una persona como él en esta aventura, y pienso que será una colaboración en la que tenemos mucho recorrido por hacer en el futuro.