Horas de marcha: 9h30 '- Acumuladas Totales: 267h45
Km./Día: 28,2 - Acumulados Totales: 604,3 Km. Faltan hasta Polo Sur: 540,9 Km.
Días avanzando: 31 (27 Solo) - Días parado: 15 (0 Solo) - Total Días: 46
Me hacía mucha ilusión llegar al día de hoy y hacer una etapa celebrando particularmente el día del centenario de la llegada del hombre por primera vez al Polo Sur. Pero desgraciadamente, lo he celebrado al estilo antártico: con una etapa dura y con mucho frío. Ahora mismo estoy dentro del saco escribiendo esto, y me encuentro del todo destemplado por el frío que hace en la tienda, y por lo que he sufrido en la segunda parte de la etapa de hoy.
En cuanto a la marcha del día, sólo decir que en las primeras 4 horas todo ha ido sobre la normalidad, pero entonces se ha ido tapando, y he acabado sufriendo de lo lindo durante las 3 últimas horas porque no se veía nada y, sobre todo, no se veía en absoluto el relieve de la nieve donde pisaba, y así es imposible coger un ritmo medio decente, a la vez que uno queda mareado del todo después de horas de estar tan concentrado con el metro de tierra que tiene delante el esquí.
El hecho es que hoy el tema va de DOBLE y MITAD. Con Carles pensábamos estar en el Polo Sur en el día de hoy, y estoy apenas en la mitad exacta, y por lo que veo, si todo me va bien, llegaré al objetivo aproximadamente en la mitad de tiempo que pasó entre que Amundsen conquistó el Polo, y que llegó, ya perdedor, el capitán Scott. También pensábamos llegar a la mitad del trayecto los dos miembros del proyecto, y también sólo somos la mitad (antes Carles y Yo, ahora yo solo). Y el hecho es que todo esto es el doble de duro de lo que pensaba, pero también por eso, conseguirlo tendrá para mí el doble de valor.
No se ha podido llegar al Polo Sur para la celebración del centenario, pero también es bonito vivirlo de camino hacia allí, y haciéndole a Amundsen y a la propia Antártida, el honor de estar sufriendo y esforzándose al máximo, y apreciando el hecho de que a pesar de haber pasado ya 100 años, esta tierra todavía es casi tan pura, dura, incierta, extrema y preciosa como cuando aquellos aventureros pioneros se atrevieron a desafiarla.
DEDICO EL DÍA A:
Evidentemente, hoy sólo puedo dedicar el día a Roald Amundsen y sus cuatro compañeros con quien fue hasta el Polo, y que no sé porque casi nunca nadie los menciona: Oskar Wisting, Olav Bjaaland, Sverre Hassel, Helmer Hanssen.
Ellos formaban parte de una clase de gente que era atrevida hasta el límite, porque se enfrentaba a retos que nunca había hecho nadie y no había ni precedentes, ni referencias, ni comunicaciones, ni rescates, ni plan 'B'. Y eso en una época en que el mundo aún tenía muchos lugares por descubrir.
A los que nos gusta la aventura, lo máximo que podemos aspirar es a vivir experiencias muy intensas y con variantes que las complican un poco, porque nunca podremos igualar o acercarnos al verdadero espíritu de aventura de las épocas anteriores.