Horas de marcha: 10h '- Acumuladas Totales: 336h15
Km./Día: 27,1 - Acumulados Totales: 785,3 Km. Faltan hasta Polo Sur: 370,9 Km.
Días avanzando: 38 (34 Solo) - Días parado: 15 (0 Solo) - Total Días: 53
Posición: S 86 º 47,226 '- W 081 º 52.980'
Arriesgándome a que ya me toméis por loco total, os cuento la etapa de hoy como la he vivido y sentido. Puede sonar un poco extraño, pero os aseguro que más o menos ha sido así, aunque en la narrativa le ponga un poco de salsa para redondearla ...
Me he levantado a las 6h clavadas como cada día, que como tengo hambre y levantarse significa comer, ahora no me demoro ni un minuto. Como cada día, hacía frío, y se escuchaba el viento golpeando contra la tienda. También como cada día, antes de empezar a fundir nieve, he hecho un pis en la botella, y al tirarlo en el agujero del avance, he mirado al exterior para ver qué tiempo hacía.
La temperatura era de -27ºC, el viento intenso, aunque no extremo, y no se veía absolutamente nada. Un panorama pésimo para ponerse en marcha.
He visto claro que quizás hoy sería el día de descanso que me tocaría, pues hacía bastante mal tiempo como para hacerlo sin ningún remordimiento de perder un día útil para hacer una buena etapa. He empezado a desayunar terminándome de decidir. Pero de repente, sin yo ni provocarlo ni quererlo, una 'fuerza' me ha hecho ir continuando siguiendo la rutina habitual de cada día como si tuviera que ponerme en ruta. Yo he ido haciéndolo bien tranquilo, con un posado serio y neutral, pues me he encontrado en dos posiciones propias sobrepuestas que iban haciendo ellas solas. La una que tenía previsto quedarse a descansar, y la otra que estaba ya en plan de marcha.
Al cabo de un rato me he encontrado recogiendo la tienda y montando todas las cosas en el trineo. Cuando todo estaba ya listo, me he tenido que rehacer del frío, porque estaba medio congelado.
De repente, ya estaba avanzando a un ritmo bastante bueno. La 'fuerza' me iba llevando adelante por una subida suave que se intuía pero no se veía, y yo he ido entrando en calor y encontrándome, incluso, a gusto. Durante todo el día no se ha visto más allá de la punta de los esquís. Era casi imposible de distinguir ni el relieve de la nieve hasta que no te la encontrabas bajo los pies. Yo sólo me ocupaba de mirar el rumbo y el suelo para no perder el equilibrio y no marearme por estar más de 9 horas fijándome en el metro y medio que tenía delante. Aparte de eso, yo no hacía nada, pues la 'fuerza' se ocupaba de hacerme avanzar. Pensaba que podía confiar, pues seguro que era una 'fuerza' buena, como la de los Jedi, y no como la de los Sith, pues en un lugar tan blanco y luminoso como éste, es imposible que haya un 'canto oscuro de la fuerza', verdad?
Se me ha pasado el día volando. He llegado a las 10 horas, mucho menos cansado que ayer y anteayer. Y me he puesto a montar la tienda y entrar todo el material de nuevo.
Resultado: Como cada día, estoy ahora mismo dentro del saco escribiendo la crónica de la jornada. Y gracias a la 'fuerza' me encuentro 27 valiosos kilómetros más adelante y 100 metros de desnivel más arriba, que si hubiera pasado lo que había decidido la parte más acomodaticia de la mente...
Quizás el equipo de Race Tracker deberá comprobar si realmente me he movido o no, pues quizás lo que ha pasado es que realmente me he quedado a descansar en la tienda, y he dormido tanto que he soñado que hoy, a pesar de unas condiciones climatológicas nefastas, avanzaba como un campeón!
La mente es una herramienta muy potente, pero la debemos marcar y estimular constantemente, pues también puede ser muy traicionera. Si ella puede, siempre elige el camino más fácil, cómodo, seguro y conservador... pero a menudo es más productivo, interesante y útil, buscar, encontrar y dejarse llevar por la 'fuerza'.
... y esto sólo pasa en la Antártida?
Buenas noches... y que la 'fuerza' os acompañe...!
DEDICO EL DÍA A:
Nelson Cardona. Nuestra amistad nació en el Campo Base del Everest, se consolidó en la cima del mundo, y durará ya para siempre.
Nelson es un claro ejemplo de persona que siempre ha buscado, encontrado y se ha dejado guiar por la 'fuerza'...
De origen muy humilde e infancia/juventud muy complicada, consiguió con el tiempo ser un escalador de referencia en Colombia. En 2007, entrenando para una expedición al Everest, tuvo un accidente fatal que le dejó muy mal parado y, especialmente, lo convirtió en un inválido para la práctica del deporte, al quedarle la pierna derecha absolutamente bloqueada de rodilla para abajo.
La 'fuerza' le llevó a no resignarse ante las circunstancias, y un año y medio después, se hizo amputar voluntariamente la pierna derecha por debajo de la rodilla, y así aspirar a ser, de nuevo, un deportista y un escalador.
En el año 2010 formábamos parte de la misma expedición para escalar la cima del Everest, y el día 15 de mayo me abrazaba con Nelson arriba del punto más alto de la tierra.
El 99% de las mentes hubieran intentado enfocar su vida hacia otra dirección ante la situación en que se encontraba Nelson después de todas las duras y largas reparaciones posteriores al accidente. Pero él confió en su 'fuerza' y vuelve a ser un alpinista y un deportista, como el que él quería ser en la vida.
Piqui: Te quiero mucho, y siempre te agradeceré que me regalases una pequeña dosis de tu ‘fuerza' mientras escalábamos juntos la madre de las montañas.