Horas de marcha: 10h - Acumuladas Totales: 405h45 '
Km./Día: 26,4 - Acumulados Totales: 962Km. Faltan hasta Polo Sur: 194,2Km.
Días avanzando: 45 (41 Solo) - Días parado: 15 (0 Solo) - Total Días: 60
Posición: S 88 º 22,275 '- W 082 º 11.602'
He podido avanzar un poquito más que ayer con las mismas horas, y eso me ayuda a acortar distancia respecto a la demora que llevo para llegar el 3 de enero al Polo Sur. De todos modos, intentaré recuperar más y poder cumplir este plan, que supone 6 días de marcha incluyendo la etapa de mañana (día 29), y si no pudiera, pues me caería un día de propina y santas pascuas.
Hoy no ha sido un día normal y corriente. No sé si porque era el día de los Santos Inocentes o qué, pero la realidad es que ha sido una jornada llena de sorpresas que os comento rápidamente:
6h35: El hornillo para cocinar y derretir nieve estropeado. Intento ver que le pasa, pero no hay manera de hacerlo funcionar. Por suerte en el trineo llevaba uno de repuesto, y tema solucionado.
12h40: Me sobrevuela un avión. No va a demasiada altura, y está clarísimo que se dirige al Polo Sur. Me parece que es el avión o avioneta que tienen en la base de Union Glacier para ir al Polo Sur... o sea, el que me llevará a mí de vuelta hacia la base cuando llegue. Es la primera 'cosa' que veo desde que dejé a Carles para continuar en solitario. Pensad que durante todos estos días, por no ver, no he visto ni aviones comerciales volando a gran altura, o la estela que suelen dejar en el cielo. Sobre la Antártida no coincide ninguna ruta comercial, e incluso en eso es una zona especial.
13h25: Me desequilibro superando un pequeño sastrugui, y para aguantarme me apoyo con fuerza sobre el palo izquierdo. Este se rompe y, aparte de quedarme sin palo, me clavo la gran castaña. Por fortuna también llevo de repuesto unos palos extensibles 'Gabel' que me dio Sporttotal. Tema también solucionado.
15h50: Me cruzo varias veces con unas trazas. En el momento me ha impresionado mucho, pues era la primera señal física, aparte del GPS, de que supuestamente iba bien encaminado y no me estaba dirigiendo hacia Zaragoza. Eran de dos personas, y es probable que sean las de dos Australianos que me consta que siguen aproximadamente la misma ruta que yo, y que me llevan unos días de ventaja. Las he podido seguir un rato hasta que se han perdido escondidas por la nieve llevada por el viento.
17h45: La Bomba! Me encuentro la primera persona desde que me quedé solo. De repente veo un punto negro en el horizonte, aproximadamente en la dirección en la que me dirijo yo. A medida que estoy más cerca, me dirijo hacia él, y poco a poco voy viendo clarísimo que se trata de una persona que viene en dirección contraria. Resulta que era, precisamente, la chica inglesa que había dicho en un comentario en la web Xavier Carles. Al cruzarnos nos fundimos en un fuerte abrazo y ella me cuenta que hace la ruta a la inversa, habiendo empezado en Ross Ice Shelf, pasando por el Polo Sur y terminando en la costa, en Hercules Inlet. Dice que aproximadamente con los mismos días y con el esfuerzo que se hace respecto a nuestra ruta, se recorren muchos más km., pues Ross Ice Shelf está en la latitud 85º 20', y el desnivel positivo hasta el Polo no es demasiado importante, y luego hasta la costa es todo bajada suave. Calculaba tardar 20 días hasta el Polo Sur y 25 hasta la costa, pero llevaba también 5 de retraso. Que guay que haya chicas tan valientes, ¿no? En la foto que encabeza el texto, una foto que nos hemos hecho con la Felicity.
Ya lo veis, pues, un día movidito por lo que se estila en estas tierras. Por un lado estoy contento de ver cosas diferentes y las primeras muestras de rastro humano: Un avión, unas trazas, una persona; pues eso quiere decir que estoy acercándome mucho al Polo Sur, y los caminos de todo el que vuelta por aquí van confluyendo en un punto concreto (hubiera sido muy difícil coincidir con esa chica 10 días antes, pues cualquier pequeña distancia se hace inmensa más lejos de aquí). Pero por otro lado, también me sabe mal que ya haya signos de otras presencias. No me hubiera importado no encontrarme nada ni nadie hasta el mismo Polo Sur. Si que anima encontrar y hablar con alguien, pero también se pierde ese encanto que comentaba en la crónica de ayer, de estar tantos días absolutamente aislado de cualquier contacto humano o de civilización. Pero supongo que de aislamiento ya debo tener una buena dosis, y ahora hay que mirar el lado positivo, y este es que me estoy acercando mucho al objetivo final.